Lunes, 27 de junio de 2016

Más en verano que en el resto de estaciones del año, el océano se convierte en el mayor urinario del mundo. Y qué; no nos importa puesto que ir a la playa es de pobres y las atestamos. Si acaso, dado el desesperanzador resultado electoral, hoy estad todos con la roja y cantad sonrientes el vergonzante "yo soy español".


El vulgo ha hablado y merecemos todo lo que nos pase. 


Regurgitado por Cabronidas @ 17:58
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Jueves, 19 de mayo de 2016

Llevo dos semanas de estancamiento narrativo y un obispo acaba de despertarlo.


Si es verdad que usted dijo: “Los discapacitados y subnormales son seres inferiores como castigo de Dios a sus padres pecadores", yo defeco en todos los muertos de su árbol genealógico y si me apura, en los que todavía siguen vivos. Maldito amorfo mierdoso, obispo prelado de la Prelatura Personal de la Santa Cruz y del Opus Dei, me dan ganas de asaltarlo en la calle y hundirle el tórax a martillazos. Enfermo malnacido, si tuviera hijos e hijas (que no lo sé y me importa dos pares de truños), espero y deseo que tengan alguna discapacidad mental o física y que en su defecto los atropelle un autobús. Pero que no mueran: que sufran toda la puta vida. Me gustaría buscarle y si tuviera la alegría de encontrarle, le cercenaría todas y cada una de las extremidades de su cuerpo. Luego me las comería para más tarde cagarlas y rebozarlas en jirones arrancados de su piel que haría que se tragara. Acto seguido, después de dejarlo en cuidados intensivos, iría a por su hermana, y si no tiene hermana, iría a por la mujer que lo alumbró. Las secuestraría para cobijarlas en un maloliente zulo y allí las violaría repetidamente por todos los orificios de sus anatomías (incluídos nariz y orejas). Esperaría los 9 meses de rigor a que nacieran sus hijos o hijas y los educaría en una vida de felicidad y plenitud hasta los 13 años. Llegados a esa edad, abandonaría a sus hijos en una pocilga de cerdos hambrientos y a sus hijas las dejaría encintas. Si además descubriera que le quedan primas o tías que todavía no han sido debidamente penetradas y sodomizadas, las muy bastardas correrían la misma suerte. Más tarde, cuando me cansara de follarme a todas las mujeres de su familia y a las hijas de sus hijas, las encadenaría a todas al parachoques trasero de una ranchera y correría con ella 500 kilómetros con el fin de que sufrieran una muerte agónica y espantosa.


Si alguna de ellas siguiera viva, rociaría sus heridas con sal y alcohol hasta que me suplicaran la muerte. Entonces, las dejaría al igual que hiciera con usted en su día, en la puerta de algún hospital con el fin de que se recuperaran. Esperaría los años que hicieran falta para ello y entonces, hijo de mil furcias sidosas, volvería a por usted para encerrarlo con los ojos vendados en el zulo donde me follé a todas las mujeres de su familia y a las que preceden su condenada estirpe. Lo único que vería en su encierro una y otra vez cada vez que descubriera sus ojos, serían las grabaciones en DVD de todas las vejaciones a las que fueron sometidas todas las hembras de su familia. Cuando dichas grabaciones ya no tuvieran ningún efecto sobre usted, miserable hijo de las zorras de Babilonia, clavaría agujas bajo sus uñas hasta que el nivel de dolor lo desmayara. Seguidamente lo reanimaría con un desfibrilador para arrancarlas una a una. Probablemente usted, saco de estiércol, volvería a la inconsciencia y volvería a reanimarle con la única intención de machacarle los cojones con una maza hasta convertir su escroto en una grotesca bolsa de té usada. Al día siguiente, volvería para meter sus pies en un barreño de agua y pinzarle los pezones, el pene y la lengua, a los cables de un engendro diabólico para que las descargas eléctricas lo llevaran a un mundo oscuro de tormento extremo. Cada día en el que usted preferiría que fuera el último, volvería para ensañarme con una tortura creativa y diferente, con el deseo de que cada vez que oyera mis pasos, un espanto atroz asaetee su cuerpo y se mee encima. Y luego, otra vez, volvería a dejarlo en cuidados intensivos.


Llegados a ese punto y después de su recuperación, dos o tres veces por mes, lo llamaría por teléfono o enviaría notas con recortes de periódico para que no olvidara lo bien que lo pasé con usted. Amenazaría con volver a repetir todo aquel calvario para convertir sus días de sol en pesadillas y para que cada sombra en la noche le recordara a mí. Lo haría hasta el extremo de enloquecerlo y se sumiera en un estado vegetativo sin cura ni remedio, hallando por fin la muerte tantos años deseada. Viejo, solo, sin escroto, y con heridas imborrables en cuerpo y mente. Pero en fin, hijo de las rameras de Aviñón, Sodoma y Gomorra, estas palabras no son más que fruto de un espíritu atormentado y de un cerebro dañado en demasía. Si resulta que, como dicen los del PP y los de su gremio, las palabras que se le atribuyen no son ciertas, le pido disculpas y que su señor, que perdona a los pecadores, me perdone a mí también. Que a lo mejor me he excedido un poquito.







Tags: Opus Dei, prelado, iglesia católica, declaraciones, Dark Funeral

Regurgitado por Cabronidas @ 19:21
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Domingo, 01 de mayo de 2016

Hay muchos que dicen escribir, y escriben. Otros que dicen ser escritores y por algún milagro desconocido, publican. Y otros, mucho más raro de encontrar, que tienen el extraño don del talento. Entonces, ¿tiene que ser la literatura un coto vedado por el cual solo puedan pasearse aquellos que lo poseen? ¿Debe ser la escritura un acto solo realizable para los realmente capacitados? No, no y no. Para mí, como todo en la vida, existe lo que me gusta, lo que me desagrada, y lo que me causa indiferencia. Por lo tanto, en este caso y con esta premisa mía y personal, y extensible a cualquiera que simpatice con ella, no existe la literatura buena y mala, sino la que me gusta y la que no. Y sí, puede parecer una manera de pensar, no solo diplomática en exceso, sino también poco creíble si pensamos que la diplomacia es la cara elegante de la hipocresía. Me la suda, la verdad. Como sabréis, existen varios métodos de autogestión y publicación sin que por ello tenga uno que mendigar por las editoriales. El que quiera escribir e incluso publicar por el medio que quiera o pueda, que lo haga. A mí, las editoriales no me venden nada: sé lo que me gusta, lo que no, y dónde encontrarlo. Y por encima de eso, acepto que tiene que haber todo tipo de escritores y por ende, historias.


El libro que tú puedas amar, venga de la mano que venga, a mí me puede provocar el vómito y viceversa. Seamos críticos y juiciosos, ¿de acuerdo? Pero menos gilipollas, que hay muchos.


 


Tags: basura, literatura, editoriales, El Fary, publicar

Regurgitado por Cabronidas @ 20:17
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Viernes, 22 de abril de 2016

Hoy es el día de la madre Tierra, esa joya en el universo que tanto maltratamos. Nos creemos dueños de ella y todavía no entendemos que estamos de paso. Y no aprendemos a respetarla, pese a que nos demuestra una y otra vez que es la mayor asesina en serie de la historia. No nos lamentemos el día que Gaia decida desatar toda su furia sobre nosotros, sus mutiladores, y darnos una lección que nunca habremos de olvidar. Lleva cientos de años avisando.





 


Tags: Mago de Oz, Día de la Tierra, Gaia, naturaleza

Regurgitado por Cabronidas @ 1:31
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Jueves, 14 de abril de 2016

No tenía ni idea de que el 13 de abril fuera el día internacional del beso. De saberlo, os habría ofrecido mi trasero para honrar ese día. Qué bonito participar en tan cariñosa iniciativa, e imaginar vuestros morritos en mi blanco culo.


 


Tags: besar, culo, Nausea Pause

Regurgitado por Cabronidas @ 19:07
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Mi?rcoles, 13 de abril de 2016

Hace mucho que nos leemos y ha llegado el momento: os presento a mi familia.


 


Tags: foto familiar

Regurgitado por Cabronidas @ 1:37
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Lunes, 11 de abril de 2016

¿Sabes qué es que te disguste alguien tanto, que todas y cada una de las palabras que oyes de esa persona te parezcan fútiles, inexactas e imprecisas y siempre excesivas? ¿Sabes qué es tener la certeza de que en cada conversación estás desaprendiendo lo aprendido, que todo es dicho en balde, que cada frase aporta a tu vida ese pequeño instante que siempre tratarás de olvidar? ¿Sabes qué es escuchar a esa persona su tono, su timbre de voz, su volumen con tanta indiferencia que odias todas y cada una de las notas que emite desde su boca, aquella que te desvives por partir de una vez para siempre?


¿Sabes qué es que te disguste alguien tanto, que siempre sientes perder el tiempo a su lado, que cada instante compartido te parece el último día del resto de tu vida? ¿Sabes qué es vivir cada encuentro deseando que sea el último, en esa mezcla de desilusión, desmotivación, impavidez, sabiendo que será otro momento ordinario y profundamente desafortunado? ¿Sabes qué es estar con esa persona que te hace sentir con su presencia que no existen cosas bellas en el mundo, olvidándote incluso de tu propio yo y abstrayéndote en sus gestos y en sus miradas, degustándola con avidez para luego vomitarla entera?


¿Sabes qué es que una persona te disguste tanto, que lo desprecies hasta sentir dolor, que lo odies como padre, mujer, hombre, madre, como humano e incluso como andrógino? ¿Sabes qué es que te disguste alguien tanto, que por no encontrarte con esa persona pienses en mudarte, ya no de casa, ni de barrio, ni de país, sino de planeta? ¿Sabes qué es que esa persona, por mucho que la evites y te escondas, te encuentra y sientes que algún castigo divino ha recaído sobre ti? ¿Lo sabes? ¿De verdad que lo sabes? ¿Has sentido alguna vez esa pulsión?


Pues no te compadezcas: apréndete la letra de la canción que acompaña al artículo, y la próxima vez que esa persona se te acerque, cántasela con todo tu amor. A mí me funcionó.


 


Tags: Soziedad Alkoholika, relación, odiar, vomitar, sentir

Regurgitado por Cabronidas @ 8:00
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