Jueves, 22 de noviembre de 2012

Recuerdo que, en mis tiempos de colegial, el profesor, creyendo en lo honroso de impartir docencia y con la mejor de las intenciones, colocaba al alumno poco aplicado al lado del alumno aplicado, confiando en que este último contagiara su buen hacer al alumno vago. Sin embargo, acababa ocurriendo el efecto contrario: el alumno aplicado terminaba contagiándose de la holgazanería de su compañero de pupitre y el profesor, asumiendo su error, debía resignarse a aceptar que ya no tenía un alumno necio: tenía dos.


De esta brevísima exposición cabe extraer una moraleja obvia: la necedad es contagiosa. Aparte de que los necios son cientos. Son miles. Son varios cientos de miles y son legión.


Si bien es verdad que la mayoría de las veces hablamos sin tener nada que decir, a mí jamás se me ocurriría hablar sobre algo que desconozco, más que nada por temor a hacer el ridículo. Y de la misma manera que acepto mis carencias, asumo mis puntos fuertes sobre todas aquellas disciplinas en las que me he educado y formado. Por lo tanto, no admito bajo ningún concepto que venga cualquier crítico o pelanas hijoputa a debatirme sobre qué es arte y qué no lo es. Porque primero, el ser humano no es creativo, es recreativo, y toda cosa que cree indistintamente del talento que posea, ya sea con su mente o con sus manos. Ya sea algo escrito, dibujado, pintado, construido, esculpido o plasmado en celuloide, no es más que una copia, consciente o inconsciente, de algo que ya ha visto u oído antes.


Y segundo, como dijo el sabio: "creativo solo es Dios y la naturaleza". Aunque personalmente me inclino por la naturaleza. Y tercero, más allá de una forma de expresión, han hecho del arte un negocio indigno y abyecto, aparte de que la mierda hace tiempo que ya está inventada.








Tags: Desaster, arte

Regurgitado por Cabronidas @ 14:00
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Domingo, 18 de noviembre de 2012

No existe nada en el mundo que arrastre a tantas masas de gente y que las tenga tan profundamente idiotizadas. Cuando aparece en televisión bate récords de audiencia con diferencia. Y no estoy hablando de la Super Bowl, ni de los juegos olímpicos, ni de la final del mundial de fútbol, ni de la final de la liga de campeones, ni de la Eurocopa. Su poder de convocatoria es tal, que cuando comunican que él y toda su infraestructura van a ir allí donde sea, toda una enorme turba de subnormales sin personalidad se movilizan cual marabunta. Y no estoy hablando de los Rolling Stones, carcamales y decrépitos; ni de AC/DC, auténticos a más no poder pero repetitivos como el ajo; ni estoy hablando de la putilla de plástico de Lady Gaga, ni del puto mocoso de Justin Bieber, ni hablo de cualquier detritus creado por el márquetin para que malgastes la pasta, no. Al fin y al cabo, el que la tenga, que se la gaste en lo que le salga de las pelotas. El que es tonto de baba, lo es con y sin billetes.


Hablo de él; de ese viejo mezquino y mentiroso. Hablo del malnacido más cabrón e hipócrita que te podrás echar a la cara y cuando abre la boca para vomitar sus malolientes excrecencias, lo hace respaldado y en representación de la empresa multinacional más vieja y poderosa del mundo. Pero no toda la culpa es suya, no. Ni toda la culpa es de la empresa de indeseables retrógrados a la que pertenece. Porque la culpa también es tuya, que eres un fanático, un fiel, un devoto, un creyente, un dogmático sin cerebro al que ya de pequeño tus padres programaron y te comieron el coco día a día para que cometieras sus mismos errores. Además, el demonio es astuto e inteligente y se manifiesta en varias formas. En la televisión, el maligno por analfabetismo asumido sin molestia es Belén Esteban; en el fútbol, el innombrable por showman frustrado y prepotente consentido es Mourinho. A veces es Rajoy y otras veces David Bisbal, sobretodo cuando entona las notas más altas y las fosas nasales se le dilatan como si fuera un gorrino.


Pero cuando se muestra al mundo en su forma verdadera no engaña a nadie. O acaba por engañar a todos.


Pero a mí no. A mí no me engaña. Solo quisiera tenerlo cerca para poder escupirle.


 


Tags: devoto, creyente, religión, Papa

Regurgitado por Cabronidas @ 11:55
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Viernes, 09 de noviembre de 2012

Estos últimos días no he posteado con la regularidad que yo hubiera querido. Pero es que se ha vuelto a escapar todo de las manos. Hace poco sufrí una resaca demoledora debido a un inesperado encuentro con un amigo que jamás superará su alcoholismo. No puedo hablaros de lo que pasó; no por vergüenza, si no por amnesia. Solo recuerdo que está en el hospital debido a que ha adquirido un extraño color amarillo limón en el careto. En fin, yo creía tener superadas todas mis adicciones de juventud, salvo la de leer, acosar a mujeres solteras y casadas, hacerme pajas y beber. Que todo eso está muy bien, incluso la paja; resulta que no te salen horribles pústulas en la cara ni te quedas ciego ni nada. Lo de beber ya es harina de otro costal; a ver si con el paso del tiempo aprendo a beber con control (¿qué es eso?).


También me he dejado caer por el cine un par de veces. Hacía tiempo que no iba y me dio por ahí; por cierto, la conducta de la gente no ha cambiado nada. Es decir, se hace imposible ver una película cuando una turba de zorrillas cuya edad no supera los veinte años aúlla dentro de tu campo de audición. A esta panda de indeseables hijas de puta, cuyos casi nulos modales son connaturales a los de sus putos padres que no las educan, se les debe explicar, a base de hostias si es posible, que el cine no es la peluquería; a los padres simplemente matarlos. Por otro lado, cuando parece que por fin cierran la bocaza y dejan de atiborrarnos de asco y tedio con sus mierdas de adolescentes y prestan atención a la película, se crea un bucle singular: las muy idiotas, se susurran entre ellas lo que están viendo en cada uno de los fotogramas, incluso haciendo partícipes a los encolerizados que estamos sentados a su alrededor. Si estamos todos viendo lo mismo, cojones.


Es algo realmente estúpido, pero sucede. Y ese tipo de conducta de extrema idiotez, me hace pensar en destructivas explosiones nucleares destacando en horizontes anaranjados. En lluvia acida provocando muertes en masa. En abrasivas nubes de napalm devastando a la humanidad para acabar de una vez para siempre con ese bucle singular.


 


Tags: Sodom, cine, bucle, idiota, explosión nuclear, adolescentes

Regurgitado por Cabronidas @ 21:11
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Lunes, 05 de noviembre de 2012

Amanda que estás en los cielos, tu blog la ha palmado, tronca.


Entrelazamos los dedos y galopamos con los ojos cerrados, imbuidos de ese ascetismo que convierte en vacuos los fonemas y clarifica nuevas formas de comprenderse. Fue tu monte azabache, figura de prodigiosa simetría erótica, la que desinfectó de verborrea mi ampulosidad yerma como lo son estruendosas balas de fogueo disparadas a quemarropa contra el más impenetrable blindaje. Y le puse tono y vibra a ese modo tuyo de expresar sin hablar, retractándote con tus aspavientos, retirando el grano del panizo maduro como lo haría una infanta de la medianía.


Te contoneabas, y ya ni siquiera bailarían los colibríes en el alféizar, azorados de no llamarse tú, azorados de no ser tú. Al borde de tu precipicio, desangelado y presuroso, orquesté a la ventura, acogiendo con la punta de mis dedos los auspicios que chillaban que era tu coño un ópalo de fresa expuesto a una aurora de ensueño, una yema de antracita algodonosa y gentil. Aconteció de este modo: al limpiar de mi cuerpo el reguero de tus flujos que, como agua derramada por un niño en un almuerzo apresurado, caían como una cortina desde la comisura de mis labios, asumí la certeza de que bien podría defecar en tu blog, que eras clínicamente retrasada y que llevabas casi cuatro horas intentando marcar el número de la policía en el móvil que descansaba en la mesita de noche.


Para entonces, tus ojos dejaban de brillar y fue demasiado tarde.


 


Tags: Amante, amanda, blog, adúltera, asesino

Regurgitado por Cabronidas @ 11:22
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