Jueves, 20 de febrero de 2014

Una vez conocí a un escritor en un bar de hombres tristes y violentos, donde los sueños morían en las colillas sin vida de un cenicero. Me explicó que la literatura era su salvación y su vida. El medio a través del cual intentaba ubicarse en un mundo que detestaba para transformarlo y hacerlo más enriquecedor que la vida misma. Una vida que a menudo le decepcionaba y desilusionaba hasta tal punto que dejaba de tener un sentido para él. Cuando se mecía en el vaivén de las letras, en cambio, la vida se volvía más cálida y adictiva, y por tanto, tenía otro aliento. Un aliento que trataba de hacer suyo para así inmortalizarlo con una belleza inmaculada sobre el papel en blanco: belleza en el contenido, en la palabra y en la forma. Vida y escritura son una y la misma cosa, decía. Son almas gemelas que dependen una de la otra y es precisamente por eso que vida y obra o, lo que es lo mismo, vida y literatura, se entrelazan y hermanan.


Me habló sobre las ausencias de su vida, las añoranzas, la muerte, la soledad, el silencio, el dolor... Todo es más soportable si se observa tras la máscara de la belleza y de la literatura. Me contó que en la contemplación de la belleza siempre encontraba la armonía, la serenidad y la tranquilidad que tanto necesitaba con tal de sentirse vivo y querido. Me preguntó qué era la belleza, sino aquella máscara tras la cual toda la crueldad y malicia que nos muestra la existencia, se apaga y diluye por unos instantes mientras el artista busca cobijo en otro mundo imaginario. No supe qué responder a una pregunta que abrigaba multitud de respuestas subjetivas, y ante mi silencio me preguntó si acaso no es gracias a la belleza que el escritor y también el ser humano, encuentra la paz interior que tanto anhela y, en consecuencia, aquella supuesta felicidad que todos buscamos.


Ni siquiera hoy en día entiendo del todo qué me quiso decir. Creo que, en efecto y rumiado desde la lejanía de algo ya vivido, aquel tipo vivía tras la máscara de la belleza con tal de hacer menos aterradoras las experiencias, a menudo dolorosas y pesadas que le tocaron vivir. Supongo que el arte, aquel que no conoce el lucro y parte de lo más profundo sin otro ánimo que el de expresar, es la salvación para cualquier creador con una vida complicada preñada de sinsabores. Creo que para él lo fue. Se despidió diciéndome que regresaba a su pueblo natal, en Francia. A menudo, te preguntan por qué escribes y por qué lo haces en un medio público. La respuesta es innecesaria por lo obvia que es. Desde hace muchos años yo sabía que quería escribir; lo que fuera y donde fuera y como digo siempre: sin límite alguno de temas y registros, atendiendo únicamente a mi estado anímico, etílico o sobrio. Lo que no sabía es cuándo empezar.


Por eso creo que la gran y a la vez insignificante pregunta sería cómo supiste que era el momento de escribir aquel primer artículo de toda tu vida. El verdadero origen de aquel primer impulso cuya inercia aún dura. Nunca contesté a esos interrogantes hasta el día de hoy, y lo tengo más que claro.


Fue por culpa de aquel tipo. De aquel escritor que conocí en aquel bar de hombres tristes y violentos.


 


Tags: blog, escritor, literatura, origen, post, Savatage

Regurgitado por Cabronidas @ 14:50
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Supuraciones
Publicado por Molinos
Jueves, 20 de febrero de 2014 | 15:09

No me ha dado tiempo a leer la entrada. Venía solo a comprobar si era cierto que no me tenías vetada y es cierto, no me tienes vetada pero descubro con estupor una tortura de la web que no conocía, el sistema de comentarios de tu post. Creí que los capchats, las páginas que obligan a registrarse, los pop ups y los scrolleos hasta el infinito eran lo peor...pero no...esto es peor, muchísimo peor. 

Cuando se me pase el susto, volveré.  

Publicado por Cabronidas
Jueves, 20 de febrero de 2014 | 15:21

Asustarse una bloguera experimentada como tú, si es que... Señor, perdónala y ahora mismo sacrifico un carnero.Gui?o

¡Hola, Molinos!

 

Publicado por BlueBB
Jueves, 20 de febrero de 2014 | 19:31

Y qué bien está que puedas hacerlo, no tengas que guardar lo escrito en un cajón y lo podamos leer todos ¿no?

Viva internet.Brindis

Saludos.

Publicado por Jatz Me
Jueves, 20 de febrero de 2014 | 19:57

Os envidio,  os admiro,  o un poco de las dos cosas.  A los que sabéis escribir así. Porque yo no sé,  no puedo,  no me sale. Podría estar 200años pensando y tachando y no me saldría algo así. 

Menos mal que hay gente como tú que,  además de saber,  comparte lo que escribe. 

Gracias. 

PD: y eso que en un par de trozos del texto me he perdido,  lo reconozco. Y que cuando has nombrado el bar de hombres violentos,  lo primero que me ha venido a la cabeza ha sido La Ostra Azul,  y no era eso  (lo último es por desdramatizar un poco Gui?o

Publicado por Cabronidas
Viernes, 21 de febrero de 2014 | 12:11

Blue, y viva tú.Gui?o Brindis

No se merecen, Jatz Me, tanto aporta el que escribe como el que comenta.Gui?o

 

Publicado por Temujin
Viernes, 21 de febrero de 2014 | 12:37

Suele ocurrir que en los sitios más insospechados te encuentras gente que modifica tus habitos. Yo escribo bastante mal (no es auto compasion, es un hecho) y no se si busco la belleza, tal vez me gusta escribir porque en la vida real no encuentro con quien  cambiar mis opiniones sobre muchas cosas y al publicarlas en internet se encuentra más gente, ademas me desahogo bastante con ello.

Publicado por Sr.Perez
Viernes, 21 de febrero de 2014 | 14:23

Agradezco pues que aquel tipo le llevara por los caminos de la expresión escrita, pues a mí particularmente me hace dichoso.

Atendiendo a los comentarios aquí tantas veces vertidos y a experiencias propias, esperemos que un día se encuentre usted a otro tipo que le ilumine en cuanto a las plataformas adecuadas para depositar sus escritos, lugares donde tal vez publicar comentarios no sea una cosa tan rebuscadilla.

Que, a ver, una vez ya sabes cómo va no es para tanto, pero me mola quejarme, qué pasa?

Publicado por Cabronidas
Viernes, 21 de febrero de 2014 | 15:01

Así es, Temujín, para mí es un desahogo y un placer hacerlo. Supongo que es algo extensible a toda persona que escribe en un blog. A mí, la verdad, no me parece que escribas mal ( y no es peloteo).Gui?o

Sr. Pérez, no le falta a usted razón en cuanto a lo de comentar aquí. No hace mucho, Molinos, bloguera de productividad contrastada y destripadora inmisericorde de los premios Goya, en su intento de comentar aquí y conseguirlo, se llevo consigo un susto aterrador (más aún que ver a la duquesa de Alba recién levantada). Y quéjese todo lo que quiera que es gratis, oiga. Gui?o

Publicado por lizzie
S?bado, 22 de febrero de 2014 | 16:56

 Fue por culpa de aquel tipo, pero sin tu alma de escritor y tu sensibilidad no hubiera sido posible, así que tú y el tipo ese sois hermanos gemelos de alma jajjajaja. 

Publicado por Cabronidas
S?bado, 22 de febrero de 2014 | 17:38

A la hora de beber, nos parecíamos bastante, la verdad.Brindis