Viernes, 11 de octubre de 2013

Por aquello del instinto, doy por hecho que nadie desea morirse, ni siquiera a largo plazo pese a lo asimilado del fin de nuestra existencia. Lo que no acierto a comprender, es qué hay de maravilloso en trascender nuestra propia mortalidad. Una vez en la inmortalidad, las vidas que nos ofrecen a cambio son infinitamente peores. Cierto que en esta vida mortal hay mucha tristeza, desigualdad e hijoputas, pero también hay júbilos intensos y goces inolvidables. Efímeros, sí, pero insuperables por esa cualidad caduca: el sol asomando por entre unas cumbres nevadas; la lluvia cayendo a cántaros sobre un mar en calma; una brisa veraniega que despega el pelo de la frente sudada; el olor a tierra mojada; un banco de niebla reptando perezosamente por un bosque en una madrugada invernal; una cerveza fría, una canción que te araña el alma y el preludio de un polvo con la persona deseada.


Qué nos ofrece la inmortalidad, sino restar calidad a cualquier tipo de goce en favor de un sinfín de repeticiones que no harían más que desvirtuar todo aquello que sabemos finito e irrepetible. Supongo que la saciedad ininterrumpida de cualquier anhelo un día tras otro, nos conduciría a un hastío profundo e insondable como el universo, la nada o como se quiera llamar. Una vida sempiterna acabaría siendo dedicada a la colma de nuestros sentimientos que en una constancia imperecedera, derivaría en una desgana rayana en la locura donde ni siquiera sabríamos qué es la satisfacción. Y la ciencia que nunca se detiene, se empeña en ir más allá de la longevidad y de que podamos vivir más que un roble milenario. Supongo que nadie quiere una muerte prematura y vivimos en la certeza de que nadie sabe cuándo le llegará el apagón, así que tal y como yo lo entiendo, todo esto va de intentar ser feliz hasta el fin. 

Al menos el que pueda, que no es poco. Yo lo he conseguido, mañana ya veremos.





Tags: Vida, inmortal, mortal, helloween, feliz

Regurgitado por Cabronidas @ 4:52
Supuraciones (8)  | Enviar
Supuraciones
Publicado por Blue
Viernes, 11 de octubre de 2013 | 10:44

La inmortalidad tiene que ser muy cansada. Si hay envejecimiento, por razones obvias; y sino lo hay también, porque uno no puede ser eternamente joven cuando su estado mental ya es otro, cuando ya ha vivido bastante.

Así que sí, la vida con su duración "justa" debe ir de eso, de intentar ser feliz y despejar de alrededor de uno todo aquello o aquellos que lo impidan con mala fe.

Saludos.

Publicado por Cabronidas
Viernes, 11 de octubre de 2013 | 11:29

¡Hola, Blue! Y que lo último que podamos decir sea: he conocido la plenitud.Sonrisa

Publicado por Sincopada
Viernes, 11 de octubre de 2013 | 15:23

Hace nada lo dije en nuestro cutreblog: la eternidad debe ser aburridísima. Si viviéramos en un constante hedonismo y sin fecha de caducidad poco apreciaríamos la importancia de su cualidad de efímero. Porque para mí es así, justamente, saber qué me hace feliz y la lucha por procurármelo le da mucho sentido a todo.

Vivamos. Kisses.

Publicado por Cabronidas
Viernes, 11 de octubre de 2013 | 18:26

Sí, Sincopada. A raíz de tu artículo parí este que lo tenía a medio acabar desde hace unos días. Y no nos podemos encantar que el tiempo pasa... rapidísimo.Gui?o

Publicado por goodbye kitty
S?bado, 12 de octubre de 2013 | 10:59

http://masqueperras.blogspot.com.es/2011/04/carpe-diem.html

y es, de momento, todo cuanto puedo decir... y ya ves, lo arrastro desde 2011

Publicado por Cabronidas
S?bado, 12 de octubre de 2013 | 14:08

Kitty, acabo de leer el post del enlace. Esto me hace pensar que a mí me gustaría ir eternamente de conciertos, así que ahora no lo tengo tan claro lo escrito en mi artículo. Aunque, como dije en otro post de este lugar, me veo en los conciertos con el gallao y aguantándome la dentadura postiza. Y luego en el ataúd, viejo y decrépito, con una sonrisa de oreja a oreja con los brazos en X y haciendo el signo de los cuernos con las manos.Demonio

Publicado por lizzie
S?bado, 12 de octubre de 2013 | 19:32

Todas las noches morimos y todos los días resucitamos, hagamos de cada día un día feliz, y ojalá muramos como La Villota pero a los cien años jajjajajajja y disfrutando hasta el final. Te hago cuernos y te saco la lengua jajjajajaja...

Publicado por Cabronidas
S?bado, 12 de octubre de 2013 | 22:57

Eso mismo, disfrutemos de las grandes y pequeñas cosas mientras podamos. Y más nosotros que no conocemos la miseria. Lizzie, seguro que sacas la lengua como Gene Simons cuando estaba en Kiss.Tongue