Lunes, 26 de mayo de 2014

El aburrimiento, cuando no es buscado, conduce a la incuria y la sandez, cuando no a la asechanza y al infundio, que en manos poderosas, me dan mucho miedo. Apenas me aburro porque no sé, pero cuando me han aburrido me he irritado. Me irrita que me obliguen a ir de compras a los centros comerciales, como si se tratara de una especie de visita turística en la que detenerse en cada puta estantería, porque me hastía profundamente y tengo la sensación de estar perdiendo el tiempo sin proponérmelo. Me irritan, y cada vez lo disimulo menos porque cada vez soy menos hipócrita, las personas que sin preguntarles nada, me hablan de lo que no me incumbe ni me importa. Pero más que todo eso, me irrita que aún hay quienes esperan, por ejemplo, que debo creerme que la infanta contesta la verdad, y es realmente tan desmemoriada e ignorante respecto a los asuntos de su marido, como se muestra en el tribunal. Me irrita que aún hay quienes creen que la democracia no es más que la borregada yendo a meter el sobrecito en la urna, cuando para mí, es un concepto muchísimo más amplio y complicado. Y podría continuar y continuar hasta provocar... eso, el aburrimiento.


La ruindad y la soberbia, que combinadas son peligrosísimas, abundan entre los monárquicos, los votantes concienciados y los patriotas. Y es que ya lo dijo el ilustre Dr. Johnson: "El patriotismo es el último refugio de los canallas". Por lo tanto, un patriota es un palurdo malintencionado y la mayoría de veces, racista. Y lo peor y quizá lo más triste, es que tienen sus defensores y adeptos. No entenderé nunca que cualquiera se sienta mejor o distinto que otra persona por haber nacido en un lugar o en otro. Y eso que yo nací y me crié en un pueblo minero rodeado de montañas, circunstancias las cuales dicen los viajantes, imprimen belleza y carácter. Aburridos patriotas y patriotas aburridos rebosan en cada esquina, y en una pared de una de esas esquinas, conduciendo camino a mi casa saliendo del trabajo, alcance a leer esta quimera en grafiti: "Malnacidos y embusteros, ya sois conocidos. Acabaréis todos como Isabel Carrasco". Y todas mis irritaciones desaparecieron en una gran sonrisa.


 


Tags: Patriota, racista, monárquico, Habeas corpus, Isabel Carrasco

Regurgitado por Cabronidas @ 19:16
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Supuraciones
Publicado por lizzie
Lunes, 26 de mayo de 2014 | 19:34

 Pues a mi me pasa lo mismo y yo también sonrío y además me río  jajjajjajajjajajjajajajajjajaajjajaja Gui?o

Publicado por Cabronidas
Lunes, 26 de mayo de 2014 | 19:39

Cuidado con lo que decimos, Lizzie, a ver si los fachas nos van a investigar y nos van a meter en la cárcel como a Pablo HasélSecreto .

Publicado por BlueBB
Martes, 27 de mayo de 2014 | 9:50

Me ocurre algo parecido: si me aburro porque yo lo decido, no me importa que pasen horas; pero si mi aburrimiento es producido por los demás, no le doy ni cinco minutos, jaja.

Vaya galería de personajes. La actualidad, desgraciadamente, no me aburre sino cosas peores.

Saludos.

Publicado por Cabronidas
Martes, 27 de mayo de 2014 | 14:16

¡Hola, Blue! Está claro que la actualidad provoca diversos estados anímicos y mentales... y ninguno bueno.Gui?o