Martes, 01 de julio de 2014

Viví una infancia idílica muy coloreada: de mañanas bañadas en oro, largos atardeceres verde esmeralda, crepúsculos de magma que encogían el habla y noches azabache de leyendas y sueños. De este modo lo sentí y late en mi recuerdo. Una tarde, en el jardín de casa, capturé tres mariposas y las privé de su libertad en un tarro de vidrio. Las mariposas aleteaban frenéticamente chocándose unas con otras en una especie de taquicardia incesante, produciendo un incómodo repiqueteo contra el cristal apenas audible. Aquellas criaturas, pequeñas y hermosas, sufrían. Mientras las observaba sin compasión, se me ocurrió que si las ataba juntas quizá volaran al mismo tiempo como si fueran tres seres en uno y hasta sería bonito. Pensado y hecho: me hice con un pedacito de hilo de coser y lo anudé con paciencia y gran cuidado alrededor del cuerpo —justo debajo de las alas— de cada una de las mariposas. Acto seguido, deposité el singular trío de lepidópteros presos sobre el descampado, y tumbado con mi mirada a ras de suelo, palmeaba cerca de ellas una y otra vez en un fútil intento de que levantaran el vuelo.


El aleteo de las mariposas era débil, desacompasado y torpe, debido, con toda seguridad, a las mermas infringidas de manera inconsciente durante la operación de atado y a la propia atadura. Aquella ocurrencia cruel fracasó, con lo cual y sin dudarlo un instante, y esta vez sí, de manera consciente, tiré de ambos extremos del hilo de coser hasta tensarlo, cerrando los nudos y destruyendo así sus órganos vitales ocasionándoles la muerte. Fui a un ricón del jardín dispuesto a cavar tres tumbas y darles sepultura. Mi madre me vio desde la parte más alejada, y me preguntó qué estaba haciendo ahí de rodillas con tanta dedicación y silencio. Alcé la vista hacia ella y sin titubeos respondí: "entierro a tres mariposas muertas". Equivocada respecto a la bondad de mi gesto, afloró en su mirada un brillo inequívoco de afecto y ternura. Aquella tarde de un pasado que me parece más que remoto, comprendí junto con mi arrepentimiento por aquel triple asesinato, que fui demasiado humano. Y creedme que desde aquel día, por no matar, no mato ni el tiempo.





 


Tags: mariposas, tres tumbas, muertas, humano, Sepultura

Regurgitado por Cabronidas @ 22:17
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Supuraciones
Publicado por Ficticia
Mi?rcoles, 02 de julio de 2014 | 7:12

Es gracioso imaginarte pequeño. 

Me ha gustado la historia, no es que sea "bonita" pero me gusta.

un beso.

Publicado por Cabronidas
Mi?rcoles, 02 de julio de 2014 | 14:39

¡Hola, Ficticia! Esta historia real la veo como un poco triste. No es bonita, desde luego.Gui?o

Publicado por lizzie
Mi?rcoles, 02 de julio de 2014 | 23:42

 Esas mariposas te dirieron una de las lecciones más importantes de tu vida, no te sientas culpable por sus muertes, eras un niño, las has inmortalizado y lo que es más importante has aprendido y también nos has dado una lección, profesor ledilópteroMuchas risas . Me ha encantado tu sensibilidad y tu maestría en hacer nudos jajajajajBrindis

Publicado por Jatz Me
Jueves, 03 de julio de 2014 | 8:30

Y si hubiera salido bien el experimento, ahora nos moveríamos en vehículos tirados por miles de mariposas de colores.... (ufffff qué repelús XDDDDD)

Hacía tiempo que no escuchaba nada de Sepultura, gracias...... Gui?o

Publicado por Sincopada
Jueves, 03 de julio de 2014 | 9:43

He recordado "El Coleccionista", me dejó impactada la primera vez que la vi, supongo que debía ser muy niña. Amo la naturaleza y a los animales, pero todos hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas con la destrucción y la muerte, generalmente con algún ser más débil que nosotros. ¿Es ser cruel? No sé...creo que es ser curioso e inquieto.

Kisses.

Publicado por goodbye kitty
Jueves, 03 de julio de 2014 | 11:09

Puede que la crueldad nunca sea "bonita", pero la forma cómo has contado tus recuerdos sí es bella.

Puede que sea, de todos tus escritos, el más bello.

Un poco niño Damien, eso sí.

Publicado por Sincopada
Jueves, 03 de julio de 2014 | 14:05
¡¡Madredelamorhermoso!! Por tu culpa me he pasado tooooda la santa mañana intentando recordar un vídeo muy hermoso que vi con muchas mariposas incrustadas en cuadros, ha costao, pero al final lo he recordado. Joder, si no llega a ser así hoy no pego ojo, que me conosssco.  http://vimeo.com/44767537  Es bello.
Publicado por Cabronidas
Jueves, 03 de julio de 2014 | 15:08

Hoy en día, Lizzie, aparte que la crueldad hace tiempo que no anida en mí, no tendría ni la mitad de la paciencia suficiente que se necesita para anudar un hilo de coser de forma correlativa a tres mariposas.Gui?o

De nada, Jatz Me. Sepultura en estado puro con Arise, de cuando, prácticamente, estaban en la cresta de la ola. Aunque sus ventas y popularidad todavía aumentarían con sus dos trabajos posteriores.hacer pedazos

 

Publicado por Cabronidas
Jueves, 03 de julio de 2014 | 15:23

Desde luego, Sincopada, era curiosidad y no un deseo de lastimar y destruir, pero algo atávico hay dentro nuestro que en el proceso nos cargamos siempre al débil y nos quedamos tan tranquilos. He visto el vídeo y me ha gustado. Es bello y engañosamente surrealista, como las pelis de David Lynch. Por cierto, el protagonista es el mismo que sale en la saga Transformers, ¿no? 


Kitty, ahora que lo mencionas, algo de Damien sí que tenía. Y un poco de Chuky también, pero al final nunca corría la sangre.Demonio


 

Publicado por BlueBB
Jueves, 03 de julio de 2014 | 22:14

Ya me parecía a mí que la historia empezaba demasiado bien, jaja.

El final merecía una sepultura única, tal como pasaron sus últimos minutos de vida.

A mi me encantaba ver matar cerdos, oir aquellos chillidos y ver chorrear la sangre. Son cosas de niños aunque no lo parezca. Hoy no me haría mucha gracia verlo.

Saludos.

Publicado por Cabronidas
Jueves, 03 de julio de 2014 | 22:19

Blue, quizás en otra vida fuiste la condesa Bathory o alguien por el estilo.Muchas risas Muchas risas Muchas risas Me siento un tanto aliviado.

Publicado por BlueBB
Viernes, 04 de julio de 2014 | 10:31

Y no conté casí nada. Comer después las filloas de sangre, la misma que había visto caer dentro de un cubo unos minutos antes...

De verdad que me gustaba-aba-aba, jajaja.