Martes, 19 de enero de 2016

El otro día observaba desde cierta distancia, como una pandilla de cinco chavales preadolescentes, jugaban a chutar un balón tan fuerte como podían contra uno de los muros enladrillados que conforman la zona residencial en la que vivo. Puesto que, como también pertenecen al vecindario del cual formo parte, los conozco y estoy en posición de decir que son buenos zagales si nos atenemos a los parámetros políticos y gubernamentales. Es decir, reciben la formación obligatoria en un colegio concertado, son chicos educados que no vociferan más de lo permisible para su edad, y ni escupen ni se mean en las esquinas (de momento). Los padres, a los que también conozco no más allá de una relación cordial entre vecinos, son honrados conciudadanos que pagan sus tributos y que, como mucho, se quejan del calor que hace en verano, del deterioro premeditado del barrio, y del frío que hace en invierno.


Pero ¡ah, la vida en la gran ciudad! La policía municipal entiende que no es una actividad responsable y decente jugar con un balón de reglamento en la calle, puesto que merma el patrimonio histórico cultural de la urbe y hace peligrar la integridad física de los conciudadanos. Así pues, una patrulla de uniformados funcionarios de la ley y el orden, cuyos sueldos pagamos entre todos, les ha requerido la filiación y acto seguido les ha requisado el balón, poderosa arma de caos y destrucción por todos conocida. Yo, que aunque pueda no parecerlo, soy persona ponderada, comprendo la dedicación de estos abnegados esbirros que velan día y noche por nuestro bienestar sin pedir cuentas y que, la mayoría de las veces, sufren en sus torturadas almas la incomprensión de aquellos a quienes con tanto ahínco protegen. Por lo tanto, deseo agradecer desde esta humilde tribuna (o sea, mi puto escritorio), a estos bizarros avalistas de la ley que saben mejor que nadie, de los terribles peligros que entraña una pelota en manos de una muy bien camuflada célula de niños sanguinarios.


¡Hostia puta mandarina!





Tags: calle, balón, policía municipal, jugar, adolescentes

Regurgitado por Cabronidas @ 2:45
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Supuraciones
Publicado por cronicas vienesas
Martes, 19 de enero de 2016 | 14:32

Estoy hasta los ovarios de esta sociedad enferma de mierda. De verdad que es flipante. El mundo está al revés y se me van a hacer cuágulos en la cabeza, yo flipo. En todas partes lo mismo. Como tenemos tan pocos problemas, ¿verdad? Y como el mundo está lleno de angelitos hacedores del bien, que vuelan en las altas, esponjosas, luminosas, vaporosas, bondadosas  esferas de este cándido mundo, justo es que se encarguen de amarrarnos bien, a estos cabrones que ensuciamos las calles del mundo mundial, y que no tenemos acceso a los fantásticos, coloridos jardines de esos angelitos que velan por nosotros.
Ay, qué mierda!!!!
No sé por qué borraste lo del Rey, espero que no te amenazaran con meterte en la cárcel, los angelitos estos.
Gracias por tu comentario , guapo. Cabrónidas y todo vas a resultar buena gente Tongue  

Besos

Celia

Publicado por Cabronidas
Martes, 19 de enero de 2016 | 23:02

¡Hola, Celia!

Pues mira, acabo de ver en el ascensor a uno de los padres, y me ha dicho que esta mañana han ido todos a comisaría y han recuperado el balón sin problemas. Si te refieres al post del Simpático Holgazán (Su Majestad, biografía breve), ahí sigue en el blog y en el perfil de google + para la posteridad.

Proteger y servir. Me siento seguuuuurooooooo. Sonrisa  

Publicado por Cosa
Mi?rcoles, 20 de enero de 2016 | 2:23

Hasta dónde hemos llegado. Los niños son pequeñas máquinas de destrucción masiva. Vergüenza ajena.

Saludos

Publicado por Cabronidas
Mi?rcoles, 20 de enero de 2016 | 2:33

Hola. A mí me gustaría saber qué pasaba por la cabeza de ese par de polis de municipio para requisar el balón. Salvo algunos toques de atención por parte de ellos, nunca vi nada igual. NO!

Publicado por cronicas vienesas
Mi?rcoles, 20 de enero de 2016 | 17:41

Pues leches tiene que tuvieran que ir a recogerlo. Como si no hubiera otra cosa que hacer.
Que raro, que no viera el artículo del rey. Me alegro de que siga para la posteridad Sonrisa

Besos 

Publicado por Cabronidas
Mi?rcoles, 20 de enero de 2016 | 22:31

No es raro, Celia. Es un artículo ya viejo (del 2012) y los voy colgando según me conviene en mi perfil de google +. Que por cierto, me lo abrí para poder comentar, entre otros, en el blog de Gordipé. Gui?o

Publicado por Ficticia
Martes, 26 de enero de 2016 | 6:39

Enfurru?ado ¿En serio?

Publicado por Cabronidas
Martes, 26 de enero de 2016 | 11:05

Totalmente real, Ficticia. Divertido