Lunes, 29 de febrero de 2016

La sabiduría popular sentencia que hay que procurar no salir nunca enojado de casa con aquellos que amas, pues la vida puede cambiar en un segundo y tal vez nunca puedas despedirte. Así que tú, mujer entregada, sigue respetando a tu marido cuando sepas que alterna con putas de carretera y después de follárselas, se va sin pagar y las escupe a la cara. Y tú, respetable marido, continua amando a tu esposa como la más pura, aunque descubras que es lesbiana y lleva cinco años acostándose con chiquillas menores de edad como por ejemplo tu hermana.


Matrimonios y parejas de hecho, ni que decir tiene que no debéis mostrar enfado a vuestros hijos e hijas, si resulta que ellos trafican con estupefacientes en el colegio y ellas putean y ningunean a sus compañeras de pupitre hispanas y negras. Inversamente, hijos e hijas, puesto que vuestros padres y madres os dieron la vida, vuestro corazón no debe albergar odio hacia ellos. Ni tan siquiera si descubrís que esos traumas y pesadillas que os perseguirán el resto de vuestra vida, se deben a que vuestra madre abusaba de vosotros cada noche en lugar de leeros cuentos y cantaros nanas. O que vuestro padre que creía que vosotras ibais por mal camino, os apalizaba por vuestro bien en inflexible rectitud los días señalados del calendario.


Y lo mismo si sois nietos y nietas. Venerad a abuelos y abuelas como fuentes de amor y sabiduría aunque sepáis en lo más recóndito de vuestra mente, que habéis sido objeto de su pederastia cuando os cuidaban mientras vuestros padres y madres curraban. Si resulta que toda esta gran ola de mierda arribó o arriba a orillas de vuestra vida y os tenéis o queréis salir de casa, aunque sea para denunciar, comprar un arma o contratar a un par de matones rumanos empapados en crack, hacedlo con una gran sonrisa.


La familia no se elige, pero el refranero es sabio.



Tags: familia, convivencia, abuso, anthrax

Regurgitado por Cabronidas @ 8:00
Supuraciones (4)  | Enviar
Supuraciones
Publicado por cronicas vienesas
Lunes, 29 de febrero de 2016 | 16:03

Exactamente. Muy bien dicho, con tu estilo bestia, pero guay. Yo no me hablo con mi progenitor porque no se lo merece, lo siento por mí, no por él. No obstante, en mi caso no hubo abusos, gracias a Dios. Pero yo solo me rodeo de gente a la que quiero y que me quiere de verdad, no de boquilla.
Besos 

Publicado por Cabronidas
Lunes, 29 de febrero de 2016 | 17:58

Al menos, eso sí que lo podemos elegir. Divertido

Publicado por lizzie
Martes, 01 de marzo de 2016 | 17:20

a mi me hubiera gustado ser huérfana, la familia solo da problemas jajajajajaBrindis

Publicado por Cabronidas
Martes, 01 de marzo de 2016 | 22:30

Una familia como la de los Corleone tiene su qué, que te meten en problemas pero también te sacan de ellos. La familia es la familia. Fumador